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Se introduce en un escenario de internas abiertas, bloques fragmentados y un intendente decidido a avanzar y a no tener pelos en la lengua cuando tiene que expresarse.

En diálogo con ADN, el intendente Walter Cortés no sólo expresó el empuje de una reforma estructural del sistema político local, sino que también busca ordenar el esquema de inversiones en el principal motor económico de la ciudad que es el Cerro Catedral, con una inversión majestuosa del grupo Trappa para un alto poder adquisitivo con disidencias de distintos sectores de la oposición y aliados al gobierno municipal. En este sentido el Concejo Deliberante se encuentra ebullición, atravesado por disputas internas y externas y un clima de creciente confrontación.

Para Cortés, el debate sobre el Cerro está mal planteado desde el inicio. Rechaza el uso liviano del término “mega proyecto” y remarca que cualquier iniciativa debe cumplir primero con los pasos institucionales básicos. “Primero, para hacer un mega proyecto, tienen que venir a la Municipalidad, presentar el proyecto y ahí vamos a ver si es un mega proyecto”, sostuvo.

El Intendente apunta directamente a la falta de normas claras como el principal problema del centro de esquí: “Lo que no se puede hacer es no darle parámetro cero a Catedral, porque entonces no hay nada. Y cuando no hay nada, alguno hace lo que se le da la gana”.

En ese marco, defendió la inversión privada, pero bajo reglas estrictas expresando que “no hay que tenerle miedo a la inversión, pero sí hay que ordenarse primero”.

El Concejo Deliberante, entre el ruido y la parálisis

La discusión por Catedral y la Carta Orgánica expuso con crudeza las tensiones dentro del Concejo Deliberante. La renuncia de Natalia Almonacid y la polémica por su reemplazo reactivaron internas en Juntos Somos Río Negro, deja reducido al bloque de apenas dos concejales.

La asunción de Lucas Pérez -resistido por la conducción partidaria del gobernador Alberto Weretilneck por su cercanía al partido de Aníbal Tortoriello y por causas judiciales en trámite- abrió un conflicto que debilita la capacidad de JSRN para ordenar mayorías.

En paralelo, el oficialismo local tampoco muestra unidad. Dentro del Partido Unión y Libertad (PUL), el concejal Tomás Hercigonia anticipó su voto negativo al proyecto inmobiliario del grupo Trappa en el Catedral, afirmando que “las joyas de la abuela no se tocan” y que “no podemos estar vendiendo todo lo que nos queda”. Su postura hizo estallar una interna que el intendente necesita resolver para alcanzar los ocho votos necesarios sobre once.

Carta Orgánica: reforma, acusaciones y advertencias

El eje que articula todas las tensiones es la reforma de la Carta Orgánica Municipal. Cortés acusa a un sector del Concejo, principalmente del peronismo, de usar el debate con fines políticos. “Ahora plantean una audiencia pública y al plebiscito le dijeron que no. Es una contradicción”, afirmó.

Y fue más duro: “Me parece que quieren hacer politiquería con la Carta Orgánica, pero a la gente no le meten el dedo en la boca”.

El intendente elevó el tono y lanzó una advertencia directa a los ediles: “La Carta Orgánica está podrida y algunos concejales tienen que aprovechar porque les queda poco”.

La reforma que impulsa incluye reducir la cantidad de concejales, limitar el poder del cuerpo legislativo y revisar el esquema de entes municipales con presupuesto propio, pero Cortes aclaró que hay límites que son claros como por ejemplo que “la fecha de las elecciones y la forma de votar no se tocan”.

Weretilneck acompaña y la oposición no

En este contexto, el gobernador Alberto Weretilneck eligió una estrategia de presencia institucional sin definiciones políticas explícitas. Este miércoles, el mandatario acompañó a Cortés en la inauguración de los nuevos baños públicos del Centro Cívico y respaldó la gestión, pero evitó pronunciarse sobre alianzas electorales.

“De la política municipal no hablo nunca porque no me corresponde como gobernador”, dijo ante la consulta sobre una eventual confluencia con el intendente y agregó que “estamos dispuestos a participar con quien sea, siempre que se trabaje una Carta Orgánica que interprete lo que Bariloche necesita para los próximos 20 años”.

Mientras el oficialismo se fragmenta, la oposición comenzó a mover fichas. El peronismo, La Cámpora y Primero Río Negro presentaron un proyecto para convocar a un debate público previo sobre la reforma de la Carta Orgánica, buscando marcar agenda y diferenciarse del Ejecutivo.

Desde ese espacio advierten que el Concejo está cada vez más fragmentado y muestra dificultades para construir consensos.

Con un Concejo Deliberante atravesado por vacíos, internas y reacomodamientos, una Carta Orgánica en discusión y un mega proyecto que divide aguas, Bariloche ingresa en un año decisivo. El intendente avanza, el gobernador acompaña con cautela y la oposición promete dar pelea. El resultado de esa combinación todavía está abierto, pero el conflicto ya dejó de ser silencioso.


 

Autor: admin

Fuente: ADN