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Longevity City Awards marcan un antes y un después en la forma de entender el desarrollo urbano. En un mundo donde la economía del wellness ya supera los 6,8 billones de dólares, el BHE Human Summit lanza un galardón que no premia rascacielos ni metros cuadrados construidos, sino aire puro, silencio, seguridad y naturaleza. En esta primera edición, Punta del Este (Uruguay) y Villa de Merlo (Argentina) fueron distinguidas como las nuevas Capitales Mundiales del Bienestar.

BHE Human Summit: cuando la economía se mide en salud

El próximo 21 de febrero, en Punta del Este, el BHE Human Summit 2026 será escenario de un hito que trasciende lo simbólico. Allí se entregarán por primera vez los Longevity City Awards, una certificación internacional que valida la “rentabilidad biológica” de las ciudades.

¿Puede un territorio ayudarte a vivir más y mejor? Para la organización, la respuesta es sí.

“El siglo XX midió el éxito por la densidad industrial. El siglo XXI lo mide por la calidad del aire y la reducción del cortisol”, explica Patricia del Amo, directora del Summit.

Bajo esa mirada, la infraestructura ya no es solo cemento: es biota urbana, diseño consciente, acceso a naturaleza y políticas de slow living.

El premio, denominado Greentaj, no reconoce estética turística sino capacidad regenerativa. Ciudades que actúan como verdaderos “Santuarios de Vida”, donde el entorno es aliado del sistema nervioso, del descanso y de la longevidad.

Punta del Este: la longevidad azul frente al océano

Hay algo en el mar que ordena. El sonido constante de las olas, la bruma salina, el horizonte infinito. Punta del Este fue distinguida por consolidar un ecosistema de bienestar durante todo el año, trascendiendo su perfil de balneario estacional.

La llamada “Infraestructura Azul” —un urbanismo que fomenta el movimiento frente al océano— se combina con una atmósfera rica en yodo y salinidad que funciona como nebulizador natural. Caminar por la rambla no es solo un paseo: es una terapia respiratoria abierta.

El comité valoró también su entorno de seguridad y civismo, factores que reducen el estrés urbano y, por lo tanto, impactan en la prevención del envejecimiento prematuro. En tiempos de hiperconectividad y ansiedad global, Punta del Este ofrece algo cada vez más escaso: calma con horizonte.

Villa de Merlo: el microclima que regenera

En el corazón de San Luis, Villa de Merlo fue reconocida por uno de los microclimas más singulares del planeta. Sus niveles naturales de ionización negativa y ozono favorecen la oxigenación celular y el equilibrio emocional, según estudios científicos que avalan su reputación histórica como destino de recuperación.

Merlo no seduce con vértigo, sino con pausa. Sus sierras, su baja contaminación acústica y su preservación ambiental la convierten en un refugio biológico. Aquí el silencio no es vacío: es medicina.

El reconocimiento valida décadas de identidad ligada al descanso y la regeneración. En un mapa global que empieza a valorar la salud ambiental como activo estratégico, Merlo se posiciona como un enclave de longevidad consciente.

Greentaj: un símbolo que nace de la tierra

El trofeo que recibirán ambas ciudades tampoco responde a los códigos clásicos. Greentaj es una pieza de arte geológico esculpida en serpentinita natural, roca metamórfica asociada a la regeneración lenta y constante. Descansa sobre una base de magnetita, mineral vinculado al equilibrio energético.

No simboliza velocidad ni crecimiento exponencial. Representa resistencia, estabilidad y permanencia. Es la fuerza silenciosa de la naturaleza entregada a quienes protegen la vida.

Silver Economy y turismo de alto valor

La certificación Longevity City posiciona a Punta del Este y Villa de Merlo dentro de la llamada Silver Economy y el turismo de alto valor. Nómadas digitales, inversores inmobiliarios y desarrolladores de centros de salud encuentran en este sello una garantía: aquí el entorno suma años, no los resta.

El BHE Human Summit, que reúne líderes empresariales, científicos y referentes internacionales, consolida así un nuevo paradigma donde negocios y evolución humana convergen. Ya no se trata solo de crecer, sino de vivir mejor mientras crecemos.

En un planeta que corre, estas ciudades enseñan a respirar. Y quizás ahí esté la verdadera revolución.

Autor: admin

Fuente: PORTAL ARGENTINA