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Más tarde, la secretaria de Gobierno, Natalia Almonacid, recibió la nota.

El acampa recibió la visita del legislador peronista Luciano Delgado Sempé. Y el presidente de Primero Río Negro, Ariel Rivero, pidió al gobernador Alberto Weretilneck que «atienda el reclamo».

Los agentes piden un salario básico de 1.800.000 pesos y condiciones dignas de trabajo. Para los uniformados, «no alcanza» con el incremento que decretó el Gobierno. Aseguran que el costo de vida complica la subsistencia y el sueldo no cubre las necesidades de vivienda, especialmente cuando hay traslados a la región cordillerana y el Alto Valle, donde los precios son excesivamente más altos que en otras regiones.

Rivero

El dirigente opositor insistió en la necesidad urgente de dotar a la fuerza de seguridad de mejor tecnología, mejores sueldos y mejor infraestructura, para “atender de una vez por todas esta problemática que es una deuda del estado provincial con todos los rionegrinos; pero que empieza en la mejora de la calidad de vida de la familia policial”.

Rivero pidió al gobernador Weretilneck y a las autoridades del Ministerio de Seguridad que se ocupen de mantener abiertos los canales de diálogo y analicen con profundidad la situación por la que atraviesa el personal policial y penitenciario en la provincia y no permitan que la situación adquiera cuestiones mas graves.

El presidente de Primero Río Negro destacó que “vengo sosteniendo hace tiempo que es necesario producir un cambio profundo en cuanto al fortalecimiento de la institución policial en la provincia, que pasa por la incorporación de tecnología y equipamiento, pero fundamentalmente por el respeto a la dignidad de nuestros agentes”.

Rivero agregó que “el monto del salario básico que figura en el recibo de sueldos de nuestros agentes es irrisorio y en consecuencia el resto de sus ingresos son, en su mayoría, adicionales en negro con cifras porcentuales que el policía debe destinar para el alquiler de sus viviendas, o sencillamente para poder mantener a sus familias, para lo que debe sumar tareas adicionales y más horas de trabajo y presiones”.

Y dijo que “es necesario que todos comprendan que esta situación no solo afecta al policía en su bienestar mental y físico, sino que es una demanda que, de la misma forma que la educación de nuestros hijos o el cuidado de nuestra salud, y en este caso, nuestra seguridad sea atendida por personas formadas, capacitadas, que trabajen en condiciones dignas y que su mayor preocupación sea cumplir eficientemente son su tarea y no desviada por estas circunstancias”

Autor: admin

Fuente: ADN