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Por lo tanto, en la Casa Rosada diseñan una reforma política en línea con ese deseo y le pedirán a los mandatarios aliados y dialoguistas que unifiquen fecha, de lo contrario, pasarán al bando enemigo.

Una parte del plan del Presidente puede chocar en el Congreso si el poroteo actual se consolida: no hay -aún- mayorías para desterrar las Primarias, especialmente porque esa reforma electoral incluiría la imposición de la Boleta Única de Papel en las provincias, y la modificación en la forma en que se financian los partidos políticos.

Por lo pronto, la idea ya baja por los actores de la mesa política libertaria hacia las provincias. Esa estrategia complica el tradicional armado provincialista en Río Negro, que vota en forma separada desde hace más de 30 años. Sin embargo, no es el único aprieto que Milei tiene preparado a los gobernadores, ya que este año arremeterá con su prédica fiscal. El Jefe de Estado ve que solo Nación hizo un ajuste en función del superávit, así que irá por la eliminación de Ingresos Brutos, el achique de las plantas estatales provinciales y un recorte de tasas municipales.

En esa tarea, en el Ministerio de Economía, «Toto» Caputo y su equipo tienen un mapeo y Cipolletti es una de las ciudades en rojo por la presión fiscal.

Si avanza a paso firme la idea de Milei, el gobernador Alberto Weretilneck deberá tomar decisiones si es que pretende contar con la anuencia presidencial en las elecciones de 2027. Por ahora, el oficialismo evalúa que tiene tiempo y, como no tiene representantes en el Congreso, no adelantará opinión sobre la reforma política. La idea es estirar lo más posible un pronunciamiento y evitar la intromisión nacional en Río Negro.

Por eso, por el contrario, el conglomerado libertario rionegrino milita la estrategia nacional y empuja proyectos en la Legislatura en favor de la prédica presidencial. La más vistosa es la multiplicidad de proyectos en favor de la BUP que presentaron los bloques de la UCR y el PRO primero, y más tarde Cambia Río Negro. También la aplicación de la esencialidad en la educación y, entre otros, la libre elección de la obra social para los trabajadores estatales.

Ese sector comenzó su estructuración. La Libertad Avanza acomoda su partido tras el traspié de Lorena Villaverde en su conducción y se encolumna -electoralmente- detrás de Aníbal Tortoriello. También Republicanos Unidos. El PRO espera más instrucciones de Macri, que mantiene al partido alineado con el cambio pero se ilusiona con ser una etapa superior al mileismo en 2027 si el Presidente sigue perdiendo respaldo popular.

Pero no todo es color de rosa en el mileísmo. El senador Enzo Fullone tomó la posta que dejó la cuestionada diputada, pero hay reparos en la impronta que le da al armado libertario. «Es muy personalista», lo cuestionan internamente. Le reprochan, por caso, el acto que hizo en Roca en soledad. En lo reciente, le computan «mandar» a laderos a cuestionar a otros dirigentes, incluso, algunos maltratando al legislador César Domínguez tras el fallo del Tribunal Electoral, que no hizo lugar a la revocación de mandato que impulsó el presidente de Primero Río Negro, Ariel Rivero.

Rivero pidió que se le quite la banca a Domínguez ya que fue elegido por su partido, pero se pasó a La Libertad Avanza. Fullone y sus huestes olfatean favores de Juntos para sumar un aliado en la Legislatura, versión que rechaza el entorno del legislador. Sin embargo, al Senador le reprochan que ese bloque es unipersonal por su impericia, ya que dos ex PRO (Gabriela Picotti y Claudio Doctorovich) se iban a sumar al mileismo, pero el fracaso en esa negociación los catapultó al bloque tortorielista.

En rigor, el fallo de la Justicia no podía salir de otra forma. Aunque apelable, la decisión del juez Carlos Da Silva está sólida y existe múltiple jurisprudencia en Río Negro y Nación que favorece a Domínguez. Desde el caso Borocotó, quizás el más mediático del país, los «saltos», «garrochazos» o «pases» entre bloques son bautizados «borocotazo», pero la única penalidad es política, de lealtad, no jurídica. Eduardo Lorenzo Borocotó, médico y panelista de la televisión, se sumó a la política en el espacio de Domingo Cavallo y fue legislador porteño. Años después se pasó al PRO y en 2005 fue elegido diputado nacional, pero antes de asumir, tras una visita a la Casa Rosada, se mudó al bloque kirchnerista. Esa acción lo estigmatizó para siempre y creó una de las adjetivaciones más populares en política.

Más allá de las rencillas, en el conglomerado libertario hay seguridad del armado en la provincia. Todas las referencias marcan al tándem Karina-Lule como los padrinos de la estrategia. Y si bien admiten una puja con Weretilneck por la bendición de Milei, aseguran que el ala karinista está sólida, por el contrario, donde se asienta el Gobernador, va perdiendo fuerza. Los contactos del rionegrino son Santiago Caputo que, según los cambios recientes en el gobierno retrocede en su influencia; y el ministro del Interior, Diego Santilli, quien bajó el perfil desde el triunfo en el Congreso para aprobar la reforma laboral, ya que no pudo cumplir con el envío de fondos a las provincias. En un momento, se había sumado a la estrategia y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, pero se bajó tras no lograr que Milei se haga un momento en su agenda durante la Argentina Week en Nueva York para atender a los gobernadores, todos aliados o dialoguistas. Además, ahora atraviesa un momento de turbulencia por haber llevado, a ese mismo viaje, a su esposa.

En este escenario, el peronismo rionegrino mira el tironeo por la capa de Milei y advierte que esa pelea lo favorece. Además, las consultoras reportan que la desaprobación del Presidente aumentó por tercer mes consecutivo y alcanzó su valor más alto desde su asunción: 61,6%. Y lo que es peor, su aprobación está por debajo de Cristina Kirchner y Axel Kicillof.

De eso también se habló en Nueva York. También en Houston. «La pelea en el núcleo de poder es la comidilla en Wall Street. Los lobos insisten con preguntas sobre la gobernabilidad, la empantanada economía y sobre su impacto en la reelección de Milei», consignó el diario Clarín. Para colmo, ni en la Argentina Week ni en la CREAWeek hubo anuncios de inversión para la Argentina. Esas ferias de energía internacional se dieron en el medio del conflicto por la guerra en el Golfo, donde las respuestas de Irán a los ataques de Estados Unidos e Israel se dan a objetivos económicos más que militares, y los bombardeos se dirigen a refinarías de gas y petróleo.

Los analistas coinciden que en que el conflicto bélico puede ser una oportunidad para Argentina, que deberá apresurar su red de exportación para abastecer parte de la demanda mundial, ahora que los Emiratos Árabes están bajo ataque. Pero los empresarios esperaron en Nueva York un anuncio de Milei para sacar definitivamente el cepo, una medida complementaria del RIGI, y necesaria para que lleguen las inversiones internacionales. No sucedió. En vez de eso, el Presidente se dedicó a atacar a los dueños de Techint y ALUAR.

En estos días hubo otra buena señal para el país y su oportunidad: la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó la sentencia en favor de los fondos buitre por la expropiación de YPF. Así, Argentina se ahorra un pago de 16.000 millones de dólares (18 con intereses) que la jueza Loretta Preska ordenó en compensación de los ahorristas que demandaron cuando la ex presidenta Cristina Kirchner decidió reestatizar la empresa, vendida a Repsol durante el gobierno de Carlos Menem.

Al unísono, el peronismo salió reivindicar la nacionalización de YPF, el punta pie inicial para el desarrollo de Vaca Muerta. Río Negro no fue la excepción. Los senadores Martín Soria y Ana Marks, los bloques de legisladores (PJ-NE y VcT) y una multiplicidad de dirigentes ponderaron la decisión de la ex presidenta Cristina Kirchner y el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof. También el vicegobernador, Pedro Pesatti, que catalogó aquel momento como el «big bang» del desarrollo argentino.

Hoy, Vaca Muerta es el motor de la economía del país y el contexto internacional eleva su potencialidad, pero aún persisten dudas de los inversores extranjeros. La nacionalización de la cuenca neuquina alcanza para reemplazar a la compañías que abandonaron el país en esta etapa de desarrollo, sin embargo para las nuevas etapas diseñadas, se requieren socios.

Autor: admin

Fuente: ADN